SOBRE MÍ

Hola, soy

y me gustaría contarte cómo descubrí mi propósito de vida.

Sobre Mí

Los inicios

Con 27 años llegué a Madrid desde San Sebastián, mi ciudad natal, para empezar a trabajar como programadora. Era lo que había estudiado y estaba muy contenta de poder llevar a la práctica lo que había aprendido. Además, iba a empezar una nueva vida en otra ciudad.

Siempre he estado interesada en el mundo del desarrollo personal, particularmente en mi adolescencia. Leía libros de autoayuda y me hacía preguntas del tipo: “¿Por qué existimos?”, “¿Para qué hemos venido aquí?”, “¿Qué sentido tiene todo esto?”. Pero la mayoría de las personas de mi entorno no se hacían esas preguntas, incluso algunas se reían de que leyera ese tipo de libros. Aun así, continué mi búsqueda y cuando llegué a Madrid lo hice más intensamente: me apunté a grupos de meditación, fui a charlas, conferencias, talleres, hice terapia con coaches y terapeutas de distinta índole. Incluso creé mi propio grupo de “crecedores” unidos por la misma búsqueda del sentido de la vida, el autoconocimiento y el desarrollo interior.

¡Sabía que el mundo espiritual era mi mundo!

La comprensión

En seguida me di cuenta de que el paradigma de trabajo de la sociedad actual no era algo sostenible para mí a largo plazo. No entendía cómo la gente vivía trabajando tantas horas en algo que no les gustaba, odiando cada día, viviendo para el fin de semana y las vacaciones, agotados por el tedio, la presión, el estrés y la amargura de hacer algo que no les gusta. Había encontrado una incoherencia en un sistema que todo el mundo veía como “normal” y, por ende, único camino a seguir. ¿Pero cómo salirse de la norma?

Sabía lo que NO quería. No quería dedicar la mayor parte de mi vida a un trabajo que no me llenaba y que me desgastaba día a día. Pero ¿qué quería realmente? Sabía que quería dedicarme al mundo espiritual, que quería ayudar a los demás como se me había ayudado a mí, a través de terapias, cursos, talleres, libros, videos…

 Quería mostrar a las personas que hay otro camino, que es posible ser más feliz cada día, vivir en mayor paz y superar los obstáculos de la vida de una forma fácil, cada vez más fácil.

El camino

Fue entonces cuando tomé la decisión de buscar aquello que realmente me llenara, aquello que había venido a hacer. No tenía claro cómo iba a prestar esa ayuda, si sería a través de terapia, de videos, de un blog, de conferencias, de talleres o de todo a la vez, pero estaba segura de que no pararía hasta descubrirlo. Las ideas eran muchas y tenía poca claridad sobre la dirección a tomar, hasta que un día descubrí SAAMA®, una terapia cuántica de desbloqueo integral. No sabía qué era exactamente, ni cómo funcionaba, pero algo en mí supo que ese era el siguiente paso en el camino.

Me formé y mi vida se transformó, me convertí en “terapeuta SAAMA®”. Después en “Theta Healer®” con los diversos cursos de Theta Healing®. También en lectora de Registros Akashicos. Descubrí el poder de poner la intención y el amor al servicio de la sanación, cómo conectar con la fuente para canalizar información y realizar cambios profundos en mí y en los demás. Hacía terapia a diario: a mí, a mis amigos y familiares, entre compañeros del curso…

Veía cómo mi vida y la de los demás se transformaba después de una sesión y decidí que quería dedicarme a ello.

Mi misión

Hice cursos para aprender a lanzarme al mundo online: creé mi web, aprendí marketing, me promocioné, pero no resultó cómo yo esperaba. Yo quería tener éxito de la noche a la mañana, dejar mi trabajo y dedicarme por completo a ser terapeuta. Pero no fue así, tuve que recorrer más camino para darme cuenta de que necesitaba más confianza en mí misma y en mis capacidades, así cómo una visión clara de lo que había venido a hacer.

Continué buscando qué era eso que yo había venido a hacer: mi propósito de vida. Puse todas mis capacidades y recursos en esa búsqueda. Hice todo tipo de talleres, cursos y terapias que me acercaron cada vez más a la verdad de mi Ser, dándome la claridad y confianza necesaria para seguir caminando en esa dirección.

Me tomó aproximadamente cuatro años, pero hoy es el día en que sí sé a qué vine, sé qué es lo que realmente quiero hacer y sé que es posible para mí.

Si quieres, tú también puedes transformar tu vida de esta forma. 

Estoy aquí para acompañarte en un camino, no libre de obstáculos, pero sí lleno de bendiciones.